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06/08/2020 / José Quintás Alonso

Aproximación a la Psicología de masas del izquierdismo

Hace unos días, en el “Apunte-1” decía:

“Tengo en casa un par de libros que buscan explicar ciertos comportamientos masivos:

    • Psicología de masas del fascismo
    • Lo seco y lo húmedo

Pero no tengo algo parecido a estos títulos: Psicología de masas del izquierdismo, Psicología de masas del nacionalismo

Y es algo que me sorprende; ¡porque es obvio que hay masas que siguen esas ideologías!”

También daba cuenta de que había realizado búsqueda en la red, con los siguientes resultados:

El 10 de diciembre hice 6 búsquedas en Google y anoté los resultados:

“psicología de masas del fascismo”: 17.000 <> “psicología de masas del izquierdismo”:1

“psicología de masas del comunismo”: 0 <> “psicología de masas del nacionalismo”:2

“psicología de masas del socialismo”:0 <>“psicología de masas del feminismo”:0

Pues bien, Kaczynski, Ted en “La sociedad industrial y su futuro” ( ISBN:978-84-615-0761-0), comunica algunas apreciaciones sobre el tema, extraidas simplemente -supongo- de su observación; dice así:

16.[1] Palabras como «autoconfianza», «seguridad en uno mismo», «iniciativa», «empresa», «optimismo», etc. juegan un papel muy pequeño en el vocabulario liberal e izquierdista. El izquierdismo es antiindividualista, es procolectivista. Quieren a la sociedad para resolver las necesidades de todo el mundo por ellos, para cuidar de ellos. No es la clase de personas que tienen un sentido interior de confianza en sus propias habilidades para resolver sus propios problemas y satisfacer sus propias necesidades. El izquierdista es antagonista al concepto de competición porque, interiormente, se siente como un perdedor.

  1. Los filósofos izquierdistas modernos tienden a rechazar la razón, la ciencia, la realidad objetiva e insisten en que todo es culturalmente relativo. Es cierto que uno puede hacer preguntas serias sobre los fundamentos del saber científico y sobre todo cómo el concepto de realidad objetiva puede ser definido. Pero es obvio que estos filósofos no son simplemente lógicos de cabeza fría que sistemáticamente analizan los fundamentos del conocimiento. Están profundamente envueltos emocionalmente en su ataque a la verdad y a la realidad. Atacan estos conceptos por sus necesidades psicológicas. Por una cosa, su ataque es una salida para la hostilidad, y al ser exitoso, satisface el impulso por el poder. Más importante, los izquierdistas odian la ciencia y la racionalidad porque clasifican ciertas creencias como verdaderas (es decir, éxito, superior) y otras creencias como falsas (es decir, fracaso, inferior). Los sentimientos izquierdistas de inferioridad corren tan profundamente que no pueden tolerar ninguna clasificación de algo como exitoso o superior y otra cosa como fracasada o inferior. Esto también subraya el rechazo de muchos de enfermedad mental y de la utilidad de las pruebas de inteligencia. Son antagonistas de las explicaciones genéticas de las habilidades o conductas humanas porque estas explicaciones tienden a hacer aparecer a algunas personas como superiores o inferiores a otras. Prefieren dar a la sociedad el mérito o la culpa para una habilidad o carencia individual. Así, si una persona es «inferior» no es su culpa, sino de la sociedad, porque no ha sido educada correctamente.

A lo mejor, con el tiempo, algún investigador/a realiza algún trabajo (¿quizás alguna tesis doctoral?) sobre la “psicología de masas del izquierdismo”, la “psicología de masas del comunismo”, la “psicología de masas del nacionalismo”, la “psicología de masas del socialismo”, incluso la “psicología de masas del feminismo”…

Existen otros movimientos de “masas” no ligados directamente a la ideología/religión

Opino que, quizás, las diferentes “psicologías” de masas, estén más ligadas de lo que pudiera parecer

 

[1] Kaczynski, Ted. La sociedad industrial y su futuro. ISBN:978-84-615-0761-0

 

 

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