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08/21/2021 / José Quintás Alonso

Intentando transformar organizaciones públicas que no funcionan

( Si lo desea, envíeme sus aportaciones críticas a esta proposición (invatresp@gmail.com) )

El sector público es el único legitimado para efectuar la gestión de sus competencias y así efectúa acciones de prevención de la exclusión social, crea normativas, proporciona los sistemas públicos de Salud, Enseñanza, Jubilación, asistencia a la dependencia… Fuerzas Armadas, Comunicaciones…etc.. Es claro que las organizaciones públicas tienen competencias que deben ejercer ateniéndose a una legislación específica. Es conocido que cualquier competencia es susceptible de tener que atender cinco aspectos esenciales: planificación / priorización, financiación, ejecución, supervisión, explotación. Sabemos que de la interacción de los políticos electos, los funcionarios, la legislación aplicable e interpretable, la realidad objetiva, los medios y la actuación de grupos de presión, pueden hacer que organizaciones que NO funcionan adecuadamente o de forma excelente, permanezcan en el tiempo y se hagan cada vez más grandes y poderosas, en términos de recursos consumidos y personal empleado (y al contrario: una organización adaptada a los retos ambientales y de servicios, funcionando adecuadamente, puede ser ninguneada, asfixiada y suprimida). Planteo, al menos para debate, 2 posibles criterios organizativos extraídos de la frustrante experiencia de las Áreas Metropolitanas en España:

  1. Las nuevas organizaciones deben de ser de elección directa y tener Hacienda propia en base al cobro de tarifa por servicio prestado
  2. Las nuevas organizaciones No deben estar subsumidas en otro tipo de estructura de su mismo nivel y ello para cualquiera de los 6 niveles siguientes [Municipal -incluye-pedanías y similares-], [Agrupación de municipios -mancomunidad, AAMM, provincias…], [CCAA /Lands…], [Estados], [Estados “grandes” y asimilados -China, India, Rusia, EEUU, Unión Europea…-], [Global] (Es decir: una mancomunidad no debería de estar dentro de un Área Metropolitana y esta no debería de estar dentro de una Diputación -consecuentemente, esta no recaudaría impuestos de los municipios pertenecientes al Área Metropolitana)

Y es que solamente las organizaciones públicas se organizan -en el mejor de los casos- “políticamente” (signifique lo que signifique) obviando los aspectos técnicos (técnicos de carácter no legal.)

Jay W Forrester lo explicó magistralmente:

Puede que la idea de “diseñar” sistemas sociales no resulte atractiva y que tal diseño parezca mecanicista o autoritario. Sin embargo, todos los sistemas sociales han sido diseñados. Las políticas corporativas, los sistemas de ordenador, los organigramas y las leyes constituyen diseños parciales de sistemas sociales. Los gobiernos promulgan leyes después de un debate superficial. Las leyes reforman sistemas políticos y económicos. Tales rediseños son experimentos que usan a un país como laboratorio. Estos experimentos no incluyen un modelado dinámico de los efectos a largo plazo. Los cambios de políticas corporativas reciben menos análisis incluso. Por ejemplo, la reciente tendencia de formar conglomerados corporativos y la reducción de las barreras comerciales constituyen un remodelado gigantesco de la economía mundial sin que se haya prestado una atención apropiada a los resultados. La gente ha diseñado los sistemas en que viven. Las desventajas de tales sistemas derivan de diseños defectuosos, de igual manera que los problemas de una central de energía se originan en su diseño erróneo.

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