The line: ¿Al «Mundo feliz» en línea recta?
A lo largo de la historia, a medida que los humanos han necesitado agruparse en cantidades mayores para vivir, relacionarse, protegerse o comerciar, han surgido diferentes morfologías, como el plano ortogonal, plano radioconcéntrico o el plano irregular. Todas ellas, tienen en común una expansión desde su o sus núcleos hacia el exterior. En este caso por eso, una de las principales características es su forma lineal. Concretamente, y con el fin de que crear una ciudad completamente peatonal y sin calles, se decidió hacerla formando una línea totalmente recta a lo largo de 170 km por el desierto, empezando a orillas del Mar Rojo. Esta forma particular, según el mismo príncipe, reduciría también el impacto medioambiental con el entorno, asegurando que «preserva el 95% de la naturaleza».5
Otra de las particularidades es el diseño de 3 niveles, empezando por la capa superior peatonal, la primera capa subterránea para los servicios y la segunda y última capa donde se situará la red de transporte de alta velocidad que conectaría tanto de extremo a extremo de la ciudad. Mediante la cuenta oficial del gobierno, se aseguró que en comparación con las morfologías habituales de las ciudades, adoptar la forma rectilínea asegura que sus habitantes no tarden, en transporte ultrarrápido, más de 20 minutos6 en llegar al punto más alejado de todos, mientras que a su vez, no se tardaría más de 5 minutos a pie de los servicios esenciales.7
A lo largo de sus 170 km, The Line cruzará de punta a punta las cuatro zonas ecológicas de la región económica NEOM,8 las cuales además, marcarán las particularidades y contorno de cada punto de la ciudad dependiendo de la región que cruce. Tocando el Mar Rojo, la primera parte que cruza la ciudad es la zona costera, destacando los complejos de ocios y turismo ligados a las actividades acuáticas y ocio. A partir de ese punto, la ciudad se extiende hasta cruzar la zona desértica, la montañosa inferior y la superior.

