Érase una vez una molestia superlativa…
Un suceso real y bien reciente, fresquito del 2025.
Comencé a sentir la molestia al finalizar el catarro invernal. Principalmente se producía al andar y tenía que ver con el oído; resumiendo: oía mal lo que deseaba oir ( x ej: interlocución) y oía bien lo que no deseaba oír (por ej, los latidos del corazón, el pulso…). La cosa iba «in crescendo»
(20 de enero). Fui al médico de familia y me pidió cita para el Otorrinolaringologo/a. Todo muy correcto. Bien
(22 de enero) Siguen las molestias y pido cita en la Salut
(24 de enero) Consulta en la Salut; investigan, prueban, diagnostican: tratamiento para cinco días. Coste consulta 90€. Precio tratamiento, no recuerdo, pero bajo. Todo muy correcto. Bien.
(27 de enero) Llamo al doctor de la Salut para decirle que, si le parece bien, interrumpo el tratamiento pues la molestia superlativa ha desaparecido. Me da el Ok. Le doy las gracias
El personal sanitario, publico o privado, siempre me han tratado bien en la consulta que haya sido.
(17 de febrero) Me llegan dos citas para Audiometria y ORL; fecha: 24 de Abril. ¡Simplemente NO es de recibo!
(26 de febrero) Anulo ambas citas vía web para liberar recursos
¿Qué opino?
1º- La Sociedad tiene recursos para resolver este tipo de problemas: es necesaria y urgente la colaboración público-privada
2º- Dejen elegir a los usuarios, pues no es de recibo listas de espera de meses;La Seguridad Social debería devolver al usuario el importe del dinero que ella se ha ahorrado al tener este usuario que abonar el importe a la empresa privada y no usar recursos públicos. En este caso, como ejemplo, entiendo que las dos consultas para fecha 24 de abril (Si por ej, fuera una operación de cataratas y en la privada valen 4.000 € y en la pública 3.500 €, pues al usuario le quedaría por pagar 500 €…¿ no pagarias gustosamente 500 € para ahorrar un año, por ejemplo?)


Estoy de acuerdo con ambos carteles: Poder elegir es tu poder


Debe estar conectado para enviar un comentario.