Ir directamente al contenido
03/25/2025 / José Quintás Alonso

¿Por qué si nada espero del futuro …

JONÁS

¿Por qué si nada espero del futuro 

arrojo hacia él mis versos tercamente? 

Yo lo ignoro. No sé cómo no hacerlo. 

Pues juro que de haber sido posible 

siempre hubiese evitado el escribirlos. 

De eso es testigo Dios. Él sabe cómo 

a solas y en silencio, cuando surgen 

de improviso palabras que me buscan 

y yo intento olvidarlas, la memoria 

me muestra la figura asustadiza 

de Jonás que se aleja, pobre inútil, 

negándose, ridículo, a ir a Nínive. 

«Trabaja pues», me digo, «tú ¿qué sabes?» 

Dolorosa e ingrata por extremo, 

acepto ciegamente la obediencia 

que exigen los poemas: darlo todo 

sin poder reservar para mí nada; 

lo demás de mi vida se hace nulo. 

Qué difícil dar forma a su misterio, 

cómo eligen su tema y me sorprenden: 

yo, que soy frustración y desaliento, 

dejo en ellos un fondo de esperanza, 

y la alegría pone por encima de mí 

y de mi miseria mis palabras.

(Mario Míguez)