Menos Estado, más libertad… ¿pero dónde y cuándo?
“Menos Estado, más libertad… ¿pero dónde y cuándo?”
Introducción
El minarquismo propone una forma radicalmente limitada del Estado: solo debe ejercer funciones básicas de seguridad, justicia y defensa.
Antecedentes históricos
Aunque el término minarquismo se populariza en el siglo XX, sus raíces ideológicas se remontan a pensadores liberales de los siglos XVII al XIX
– John Locke (1632–1704) sentó las bases del pensamiento liberal clásico con su teoría del contrato social y su defensa de la vida, la libertad y la propiedad como derechos naturales. Para Locke, el Estado debía limitarse a proteger esos derechos
.
– Frédéric Bastiat (1801–1850), economista y polemista francés, criticó el intervencionismo estatal y argumentó que el Estado solo debía garantizar la seguridad jurídica y económica.
– Herbert Spencer (1820–1903) defendió una sociedad basada en la evolución natural del orden social, sin intervención estatal en lo económico ni en lo moral
.
– Ya en el siglo XX, Robert Nozick, en Anarchy, State, and Utopia (1974), justificó filosóficamente un “Estado mínimo” cuya única función legítima es proteger a los individuos contra la violencia, el robo y el fraude.
– Ayn Rand, aunque no se definió como minarquista, influyó profundamente en el pensamiento libertario con su defensa del egoísmo racional y el gobierno limitado, bajo su filosofía objetivista.
– También influyeron las reflexiones críticas de Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, defensores del libre mercado y críticos del intervencionismo.
Distinción frente a otras corrientes
El minarquismo se define no solo por lo que propone (un Estado reducido a funciones esenciales), sino también por lo que rechaza: toda forma de injerencia estatal en la economía, la moral o la vida cotidiana más allá de la defensa de los derechos individuales. Esto lo diferencia de muchas otras corrientes políticas, incluso de algunas con las que comparte ciertas preocupaciones.
a) Frente al marxismo
El marxismo plantea la abolición de la propiedad privada de los medios de producción y la sustitución del mercado por una planificación centralizada. La finalidad es la superación del capitalismo y, en última instancia, del Estado mismo, aunque paradójicamente propone un Estado fuertemente interventor en la fase de transición (dictadura del proletariado); Estado que, lejos de desaparecer se transforma (URSS a Rusia de Putin), se fortalece (China) o se hace casi “hereditario” (Corea del N)
El minarquismo reivindica con firmeza el mercado libre, la propiedad privada y el individualismo metodológico. Considera que cualquier intento de planificación central es ineficiente, autoritario y, a largo plazo, devastador para las libertades individuales. Obviamente, marxistmo y minarquismo son opuestos
b) Frente a la socialdemocracia
La socialdemocracia acepta la economía de mercado, pero considera legítimo un papel activo del Estado en redistribuir la riqueza, proveer servicios sociales universales (educación, sanidad, pensiones), y corregir las desigualdades del capitalismo. Se plantea hacerlo desde una democracia y no desde una dictadura
El minarquismo rechaza la redistribución forzada de la riqueza por considerar que vulnera los derechos de propiedad. Desde su óptica, la caridad, la ayuda mutua y los seguros voluntarios deben surgir de la iniciativa privada, no de la imposición estatal. Para el minarquista, impuestos progresivos y gasto social son formas encubiertas de coacción. Usualmente, las direcciones de fondo de ambos movimientos son opuestas pero la aceptación de la democracia es un importante punto común
c) Frente al conservadurismo tradicional (ej. los tories británicos)
El conservadurismo suele defender valores tradicionales (familia, nación, religión) y a menudo acepta cierto grado de intervención estatal para preservar el orden social, promover la moral pública o proteger industrias nacionales. Aunque pueda defender el libre mercado, no lo hace desde un principio absoluto, sino como medio para un fin superior: la estabilidad y la tradición.
El minarquismo, en cambio, es moralmente neutral desde el punto de vista estatal. El gobierno no debe intervenir ni para imponer una moral conservadora ni progresista. La ética personal o cultural es asunto de los individuos, no del Estado. En ese sentido, es mucho más cercano al liberalismo radical que al conservadurismo. Misma apreciación que en el caso de la socialdemocracia
d) Frente a la Sharia
Los sistemas basados en la ley religiosa islámica establecen una fuerte injerencia estatal en la moral, el comportamiento personal y la vida familiar. Son, por tanto, radicalmente opuestos al modelo minarquista, que promueve un Estado laico, neutral y limitado a la protección de derechos individuales.
e) Frente al nacionalismo fuerte o populismo identitario
Las corrientes nacionalistas que promueven la homogeneidad cultural, las políticas migratorias restrictivas, el proteccionismo económico o la supremacía de un grupo étnico o nacional sobre otros, son profundamente incompatibles con el minarquismo.
Este defiende la libertad de movimiento, la apertura comercial y la igualdad jurídica de todos los individuos, sin importar su origen, raza, sexo, género o cualquier otra diferencia que los humanos inventemos. También rechaza que el Estado intervenga para “proteger la identidad nacional” o fomentar símbolos patrios por imposición.
Deseabilidad no es Viabilidad
Que una doctrina sea moralmente deseable o lógicamente consistente no la hace viable. La historia política muestra que lo que persiste es, por definición, viable. Sistemas mixtos, contradictorios o incluso injustos han sido sostenibles durante décadas porque encajaban en un entramado de legitimidades, intereses y prácticas sociales
El minarquismo, en cambio, requiere una transformación profunda en la relación entre el individuo y el Estado, y por tanto necesita ser analizado en términos de cultura política, no solo de principios teóricos.
¿Qué haría aceptable una transición minarquista?
La aceptación del minarquismo por parte de una sociedad real dependería de varios factores clave:
a) Confianza interpersonal y capital social elevado. El modelo minarquista presupone que los ciudadanos actuarán de forma responsable sin necesidad de intervención estatal continua. Esto requiere altos niveles de confianza horizontal, cooperación voluntaria y redes solidarias previas.
b) Cultura de autogestión. Si la población está acostumbrada a resolver colectivamente sus problemas —sin depender del Estado—, como en ciertas zonas rurales suizas o del oeste estadounidense, el paso a un Estado mínimo podría ser visto como natural y liberador.
c) Deslegitimación del Estado existente. En contextos donde el Estado ha fracasado (por corrupción, represión o bancarrota), la ciudadanía podría ver con buenos ojos una reducción drástica de sus funciones.
Sin embargo, esto rara vez lleva al minarquismo: más comúnmente deriva en autoritarismo o caos. Podemos analizar el Chile en los 80: se privatizó buena parte del sistema educativo y de pensiones. No fue minarquismo, sino liberalismo autoritario. Igualmente, el derrumbe de la Unión de Republicas Socialistas Sovieticas, Rusia adoptó un sistema inicialmente más abierto que luego degeneró en autoritarismo bajo Putin. Somalia post-1991: sin Estado central, surgieron estructuras tribales y empresariales. No fue un orden minarquista, sino un vacío aprovechado por milicias y mafias. ¿Qué decir de Corea del Norte?. ¿Parece que China, siguiendo la evolución prevista por Marx lleve camino de “superar” al Estado Chino y al Partido Comunista Chino y llegar a la supresión de su Estado?. Pues no, no parece.
d) Mayorías autosuficientes con reticencia fiscal. Si una amplia clase media considera que paga más de lo que recibe y percibe el Estado como ineficiente o injusto, podría surgir una alianza en favor de un Estado mínimo, especialmente si existen alternativas privadas ya en funcionamiento.
¿Dónde sería rechazado de plano?
En muchas sociedades contemporáneas, el Estado no es solo un proveedor de servicios: es también un símbolo de igualdad, cohesión o reparación histórica. En estos casos, el minarquismo puede parecer:
– Una propuesta elitista que deja a los vulnerables sin red de seguridad.
– Una negación del principio de solidaridad que ha guiado buena parte de la política europea desde 1945.
– Una forma extrema de individualismo que desconoce la interdependencia propia de lo humano.
En países como Francia, España, Alemania o los escandinavos, el Estado forma parte del imaginario colectivo como garante del bien común. Propuestas que planteen su retirada masiva suelen encontrarse con fuerte resistencia, incluso en sectores liberales. Concretamente, en España puede decirse que la tradición anarquista y anarcosindicalista, tan potente en su tiempo, está desaparecida y el estado se acepta prácticamente sin discusión, excepción hecha de las personas de ideología independentista que desean más Estados
Reflexionando
El minarquismo no es inviable por falta de lógica interna, sino por su desajuste cultural con la mayoría de las sociedades reales. No basta con demostrar que puede funcionar “sobre el papel” y partiendo de una situación “ideal”: debe poder arraigarse en valores compartidos, instituciones prácticas, continuando la historia reciente del Estado considerado y, por supuesto, empleando una narrativa de legitimidad democrática.
Tal vez, más que imaginar un mundo plenamente minarquista, tiene más sentido examinar qué aspectos del modelo pueden enriquecer democracias reales: transparencia, subsidiariedad, eficiencia fiscal, reducción de paternalismo… Pero sin perder de vista que la política no se hace en laboratorios, sino en comunidades con historia, miedos y aspiraciones colectivas.
Por último, un divertimento
Si tuvieras que irte de tu país, ¿A dónde te irías a vivir?
| País | Libertad Económica | Libertad Política/Prensa | Tradición Exterior | Etiqueta Global | |
| Suiza | Alta | Alta | Pacífica | Paraíso minarquista realista | |
| Suecia | Alta | Alta | Pacífica | Democracia pacífica | |
| Canadá | Alta | Alta | Pacífica | Democracia abierta y pacífica | |
| Alemania | Alta | Alta | Ambigua | Democracia funcional europea | |
| Japón | Alta | Alta | Pacífica | Democracia tecnocrática | |
| Noruega | Alta | Alta | Pacífica | Democracia escandinava ejemplar | |
| EE.UU. | Alta | Alta-Media | Agresiva | Libertad ambigua con poder duro | |
| Israel | Alta | Alta-Media | Agresiva | Democracia tensa en zona hostil | |
| Singapur | Alta | Baja | Ambigua | Capitalismo autoritario | |
| Costa Rica | Alta-Media | Alta | Pacífica | Democracia tranquila | |
| China | Alta-Media | Baja | Agresiva | Dictadura de mercado controlado | |
| Turquía | Alta-Media | Baja | Ambigua | Autoritarismo híbrido | |
| Arabia Saudí | Alta-Media | Muy Baja | Agresiva | Monarquía autoritaria | |
| Venezuela | Baja | Baja | Ambigua | Colapso institucional | |
| Cuba | Baja | Baja | Ambigua | Dictadura ideológica | |
| Rusia | Baja | Baja | Agresiva | Autocracia agresiva | |
| Afganistán | Baja | Muy Baja | Agresiva | Estado fallido en guerra | |
| Irán | Baja | Muy Baja | Agresiva | Teocracia autoritaria | |
| Siria | Baja | Muy Baja | Agresiva | Colapso bélico | |
| Corea del Norte | Baja | Muy Baja | Agresiva | Dictadura totalitaria | |
| Eritrea | Baja | Muy Baja | Ambigua | Régimen cerrado y opresivo | |
| Zimbabue | Baja | Muy Baja | Ambigua | Postcolonialismo caótico | |
| Sudán | Baja | Muy Baja | Agresiva | Estado fracturado | |
| Camboya | Baja | Muy Baja | Ambigua | Autoritarismo postconflicto | |
| RDCongo | Baja | Muy Baja | Ambigua | Crisis perpetua | |
| Haití | Baja | Muy Baja | Ambigua | Estado colapsado | |
No te cortes, ¡Haz las maletas!!!
Nota.-
Índice de Libertad Económica
- Informe: Economic Freedom of the World: 2023 Annual Report
- Institución: Fraser Institute
- Enlace: https://www.fraserinstitute.org/studies/economic-freedom-of-the-world-2023-annual-report
- Metodología: Este índice evalúa 165 países y territorios utilizando 45 indicadores agrupados en cinco áreas clave: tamaño del gobierno, sistema legal y derechos de propiedad, acceso a una moneda sólida, libertad para comerciar internacionalmente y regulación del crédito, trabajo y negocios. buckeyeinstitute.org+10cato.org+10fraserinstitute.org+10fraserinstitute.orges.wikipedia.org+1cato.org+1
Índice Mundial de Libertad de Prensa
- Informe: 2023 World Press Freedom Index
- Institución: Reporteros Sin Fronteras (RSF)
- Enlace: https://rsf.org/en/2023-world-press-freedom-index-journalism-threatened-fake-content-industry
Texto elaborado por José Quintás Alonso en colaboración con ChatGPT (OpenAI).
Fecha: 7 de junio de 2025.

