Preguntas y respuestas acerca de «Bases…futura ingeniería…(DOS)»
Nota editorial .
Libro: Bases para una futura Ingeniería del Diseño Organizativo de la Sociedad (DOS)
Autor: José Quintás Alonso
Editorial: Círculo Rojo (2025)
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Entrevista a José Quintás Alonso, autor de “Bases para una futura Ingeniería del Diseño Organizativo de la Sociedad (DOS)”
Pregunta. ¿De dónde surge la idea de aplicar la ingeniería al diseño de la sociedad?
Respuesta. Ha sido un proceso personal que abarca unos 30 años en los que se compatibilizan el trabajo, la familia, las organizaciones, la observación, el estudio, la investigación, las vacaciones… Sé algo de diseñar software, y esa actividad es contraria a la improvisación, a los dogmas, al interés personal como objetivo primordial: usamos métodos, datos y pruebas. Mi propuesta es llevar el rigor de la ingeniería al terreno de las decisiones colectivas, sin dogmas, con herramientas que podamos medir, validar y mejorar. En ese proceso conocí la obra de J. W. Forrester, pionero absoluto en señalar esta necesidad.
Pregunta. ¿En qué se diferencia esto de las viejas “ingenierías sociales” o de las utopías?
Respuesta. En que no parte de ideologías cerradas, sino de métodos contrastables. No promete paraísos; propone procesos: formular hipótesis, modelar, simular escenarios, pilotar a pequeña escala, evaluar resultados y corregir. Es lo contrario del “plan perfecto”, de la “verdad absoluta”, del “camino de la Historia”: es aprendizaje iterativo con control de daños.
Pregunta. ¿Qué significa “verificar y validar” decisiones públicas o empresariales?
Respuesta. Lo mismo que en ingeniería: verificar que el diseño implementa lo que dice el modelo y validar que ese diseño funciona en la realidad según los objetivos y restricciones. Puede aplicarse a una ley, a una política urbana o a una planta industrial. Si no pasa esas pruebas, se ajusta o se descarta. En este sentido, los procesos de planificación estratégica de grandes ciudades y áreas metropolitanas aportan valiosas experiencias (incluido, a veces, el desdén de quienes no lideran el proceso en ese momento).
Pregunta. ¿Qué papel juegan los datos y los modelos computacionales?
Respuesta. Central. Combinamos métodos deductivos, inductivos y abductivos, y usamos modelos para simular decisiones antes de ejecutarlas. Un ejemplo podría ser HOSS (Human Organizations Simulation Start). En cuanto a HOSS, debo decir que soy un lego en Python; por tanto, habrá centenares de cuestiones mejorables. Además, según mis cuentas está en la versión “-6” y pienso que debe analizarse nuevamente, incorporar lo aprendido y comenzar de nuevo, usando tensores, Numpy y Keras.
Pregunta. ¿Y la inteligencia artificial? ¿Qué aporta realmente?
Respuesta. La IA no decide por nosotros; nos ayuda a pensar mejor. La uso para chequear coherencias, sintetizar información y explorar escenarios más rápido. Lo resumo con ironía: “al menos ya somos dos los que pensamos que esta propuesta es viable”. La clave es humano + IA, cada cual en lo que mejor hace. Me he sentido muy cómodo al trabajar con ChatGPT de OpenAI.
Pregunta. ¿A quién va dirigido el libro?
Respuesta. A un público doble. Primero, a cualquier lector interesado en cómo organizar mejor la vida colectiva; explico el enfoque con lenguaje claro. Segundo, a técnicos y equipos (ingeniería, economía, sociología computacional, policy) que quieran comenzar a construir.
Pregunta. ¿Qué gana una universidad o empresa si adopta este enfoque?
Respuesta. Menos improvisación y más aprendizaje verificable. Se gana capacidad de anticipación, se reducen costes de error y se acelera la iteración con evidencia. También se abren líneas de investigación aplicada: tesis, laboratorios de simulación social, pilotos con métricas de éxito claras. Le devuelvo la pregunta: ¿qué gana una empresa de automóviles con los equipos de diseño y prueba de nuevos modelos? ¿Por qué no los diseña un comité?
Pregunta. ¿Qué te gustaría que ocurriera a partir de ahora?
Respuesta. Que alguien asuma el núcleo. Pueden intentarse variados, baratos e interesantes proyectos; por ejemplo:
– Aplicar el modelo PEU a otra ciudad o área metropolitana, como diagnóstico organizativo. Traducir las variables recogidas a humanos por medidas más “mecánicas”.
– Establecer un “canvas organizativo” que permita visualizar una estructura social basada en variables macro (TC, CAG, OM…).
– Diseñar un seminario interdisciplinar (ingeniería, economía, sociología, historia, física…) sobre DOS.
– Elaborar una memoria de investigación aplicada o TFG/TFM con alguno de estos elementos.
– Crear una pequeña simulación tipo HOSS, en Python, usando tensores, con intencionalidades básicas. ¿Es posible dotar a cada ph(i,palp) de alguna “neurona”, es decir, de una mínima capacidad de aprendizaje autónomo?
Los equipos interdisciplinares pueden probar con casos piloto: desde políticas urbanas hasta procesos internos de organizaciones tipo ayuntamientos, áreas metropolitanas. Y que vayan creando un “cuerpo de prácticas” compartido, como en otras ingenierías: qué funciona, cuándo y por qué, con datos y transparencia.
Pregunta. ¿Cuál es el mayor malentendido sobre “diseño organizativo de la sociedad” que te encuentras?
Respuesta. Bueno, al menos dos malentendidos. El primero es que hay quien entiende que “organizar mejor” equivale a controlar más. No: organizar es habilitar. Se trata de alinear intenciones, recursos y reglas para que personas y equipos consigan mejores resultados con menos fricción, y hacerlo de forma evaluada, auditada y pública. El segundo es que muchos piensan que la estructura organizativa de la sociedad ha de ser una, como si perteneciera a un único partido político, sin tener en cuenta la evolución del tiempo, la tecnología o los recursos.



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