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01/28/2015 / José Quintás Alonso

Gente tóxica.

gente-toxicaDe este libro tres números me sorprendieron:

  1. La cantidad de ejemplares vendidos ( más de 250.000)!!!
  2. El número de tipos de “personal tóxico” ( 13 tipos!)!!!
  3. El precio (creo que unos 4 euros!!).

Me acerqué a él buscando explicación a la agresividad verbal que algunas personas exhiben en Internet (en webs, en facebook…); a veces se cuelgan todas las medallas conceptuales que dicen poseer,  para atacar con saña y furia –insultando, vamos- a quienes no opinan como ellos; he pensado incluso en corto-circuitar a los amigos que tienen amigos/as agresivos/as, he pensado en sugerir a Facebook o a programadores… una aplicación –especie de App que pudieras insertar o no- en la que  almacenaras  “insultos” para, justamente, eliminar los comentarios que tuvieran esa agresividad como razón y bandera…en fin. Porque esa gente, hombres o mujeres (aprendices o consumados/as maestros/as de la esencia del machismo y del hembrismo) son tóxicos, al menos para mi.

El autor señala Hasta 13 clases de de personas tóxicas ( ¡Caramba!!):

  1. Meteculpas
  1. Envidioso
  1. Descalificador
  1. Agresivo verbal
  1. Falso
  1. Psicópata
  1. Mediocre
  1. Chismoso
  1. Autoritario
  1. Neurótico
  1. Manipulador
  1. Orgulloso
  1. Quejoso

 

En el libro se dicen muchas “cosas”, muchas, muchísimas…supongo que extraídas de su experiencia clínica (no sé…); si las pusiéramos en reglas  dentro de un hipotético sistema experto, pienso que muy probablemente, descubriríamos inconsistencias y caminos que llevan a la toxicidad; por ejemplo, si alguien se decide a seguir al pie de la letra lo que dice acerca de “Mediocre” (Qué decidirás ser hoy?. Un ganador, un mediocre, un conformista?. Depende de ti), no tengo claro que no entre en la categoría de “Neurótico” (El loco dice: Yo soy Benjamín Franklin. El normal dice: yo soy yo y tú eres tú. El neurótico dice: Me gustaría ser como Benjamín Franklin).

Referente a la convivencia con personas “agresivas verbales”, entre otras cosas, dice algo así:

  1. Hay que agradecer a los/as agresores/ras, porque nos enseñan con quien No debemos juntarnos.
  2. Los/as agresores/ras deben recordarte que NO hay que agradar a todos.

Como quiera que esos/as tales son “amigos de alguno de mis amigos”, procuraré obviarles, ocultarles (una pestañita, que – si no existe- sugeriré a Facebook).

Por lo demás, el texto tiene cuentos e historias con las que me he reído a gusto; pero lo que he dicho más arriba:  pienso que muy probablemente, descubriríamos inconsistencias.

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