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06/10/2015 / José Quintás Alonso

Piketty y Felber

Dos citas:

Christian Felber. “Dinero . De fin a medio”. Deusto.Capítulo V.Apartado 11.-

“Debemos al pensamiento sistémico haber comprendido que las “retroalimentaciones positivas” llevan al colapso de sistemas vivos; en cambio, las «retroalimentaciones negativas»  aportan la estabilidad duradera y la supervivencia de un sistema u organismo. Esto significa concretamente: en los complejos sistemas vivos hay evoluciones como el calentamiento, el crecimiento o incremento de la concentración de. determinadas sustancias o poblaciones. Si estas tendencias no se compensan  – mediante el  enfriamiento, sudor, contrarreacción química, aumento de enemigos naturales o insectos depredadores—, se produce u sobrecalentamiento, hiperacidez, superpoblación y por último la pérdida  de equilibrio natural y el colapso del ecosistema.

El capitalismo es un sistema de retroalimentación positiva: cuanto más rica, grande o poderosa es una persona o una empresa, tanto más fácil será hacerse más rica, grande y poderosa. Esto conduce al exceso de concentración y excesiva .desigualdad y pone en peligro la estabilidad del sistema. Para que un orden económico se mantenga permanentemente estable debería de suceder justo  lo contrario y que la «resistencia a la apropiación» creciera de manera progresiva: cuanto más rico, grande y poderoso sea alguien, más difícil debería ser hacerse más rico, grande y poderoso, hasta un límite de crecimiento infranqueable. Entonces, este sistema económico se retroalimentaría negativamente, y se estabilizaría: fuertes estímulos y ayudas al inicio de la vida profesional para que  las personas puedan labrarse un modesto patrimonio; pero cuanto más grande es, más fuerte empieza a frenar el sistema, hasta que ya no hay avance alguno en el plano material. A partir d sucede esto es algo que debería decidirse democráticamente. Un techo posible sería el umbral del ultra high net worth individual (Individuo con Patrimonio Neto Ultraalto) —los administradores  financieros dan esta calificación a partir de los 30 millones de dólares estadounidenses de patrimonio personal—. “

T Piketty en El capital del Siglo XXI:

“Si el rendimiento promedio del capital es del orden del 4 a 5%, es probable que la desigualdad r>g vuelva a ser la norma en el siglo XXI…Desde luego que se podrían imponer fuertes gravámenes al rendimiento del capital…pero, si esta acción es muy intensa y uniforme se corre el riesgo de apagar el motor del crecimiento…los empresarios ya no tendrían tiempo de convertirse en rentistas: ya no habría con qué…La solución correcta es un impuesto progresivo anual sobre el capital… El problema es que esta solución, el impuesto progresivo sobre el capital exige un alto grado de cooperación internacional y de integración política regional. No está al alcance de los Estados-Nación en que se construyeron los compromisos sociales existentes…”

En otro lugar del mismo texto, dice:

“Precisemos primero que pertenezco a una generación que cumplió 18 años en 1989, año del Bicentenario de la Revolución Francesa, desde luego, pero sobre todo año de la caída del muro de Berlín. Formo parte de esa generación que se volvió adulta escuchando por la radio el desmoronamiento de las dictaduras comunistas y que jamás sintió la más mínima ternura o nostalgia por esos regímenes o por la Unión Soviética. Estoy vacunado  de por vida contra los convencionales y perezosos discursos anticapitalistas, que a veces parecen ignorar ese fracaso histórico fundamental y que muy a menudo niegan procurarse los medios intelectuales para superarlo”.

Por último, una recomendación que considero muy interesante  y acorde con la metodología que emplea: Interesarse por el dinero, su comportamiento, las luchas y evoluciones que lo rodean. “Quienes tienen mucho, nunca se olvidan de defender sus intereses. Negarse a usar cifras rara vez favorece a los más pobres”.

Para más precisiones sobre el impuesto sobre los rendimientos de capital ver el Cap XV de su obra, ya citada.

Independientemente de ambas citas y comentarios, señalar que, concretamente España, antes de ser “aportador” para los  países que ingresan en la UE, fue durante muchos, muchos años, receptor de fondos, de cuantiosas ayudas provenientes de la UE. Decir que la Unión Europea NO ha ayudado a España o a los países del Sur, es faltar a la verdad, es una grosera mentira. Piketty  razona que se necesita MÁS  EUROPA y no al revés, como propugnan algunas personas y partidos, pienso que ancladas/os en un pasado idealizado, ficticio.

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