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02/19/2017 / José Quintás Alonso

PODEMOS y la antigua obsesión por el CONTROL

Una Concesión es una forma administrativa de gestión que está contemplada en nuestro ordenamiento jurídico. De forma que, por ejemplo, un Ayto tiene la obligación de proporcionar agua potable a sus ciudadanos y puede hacerlo de varias formas, por ejemplo:

  1. A través de un servicio del propio Ayto, operando todo el proceso de principio a fin
  2. A través de una empresa municipal, con su Gerencia, su Consejo de Administración
  3. A través de una empresa privada, a la que se adjudica la concesión en determinadas condiciones de acuerdo al pliego de condiciones técnicas y administrativas
  4. etc

Por supuesto los ciudadanos abonan al concesionario el importe sengún tarifa.

Esta forma de gestión No es la única, además sus resultados no son absolutamente uniformes…en fin, por ello se han desarrollado otras formas y, normalmente, se emplean varias dentro del mismo Ayuntamiento.

La interacción de “lo público” y “lo privado” es rica, dado que esos mismos conceptos, aparte de la idea simplista que podamos tener, son muy matizables (por ejemplo: ¿Dónde colocar y cuales son los intereses de los políticos y la burocracia en “lo público”?)

Muchas personas han aportado elementos a considerar acerca de las formas de prestar un servicio público y/o realizar una actividad por parte de la Admon;  a título de ejemplo, se incluye un resumen de un apartado del libro “La reinvención del Gobierno” (ISBN: 84-7509-986-6), de David Osborne y Ted Gaebler

  1. Creación de normativas legales y sanciones
  2. Normativa o liberación
  3. Control e investigación
  4. Licencias
  5. Política de impuestos
  6. Subvenciones
  7. Subsidios
  8. Préstamos
  9. Préstamos garantizados
  10. Contratar
  11. Franquicias
  12. Asociaciones público-privadas
  13. Asociaciones público-público.
  14. Corporaciones semipúblicas o privadas
  15. Empresa pública
  16. Adquisición
  17. Seguros
  18. Recompensas, premios y primas
  19. Cambiar la política de inversión pública
  20. Asistencia técnica
  21. Información
  22. Arbitrios
  23. Voluntarios
  24. Bonos
  25. Cuotas de impacto
  26. Catalizar esfuerzos no-gubernativos
  27. Convocar a líderes no-gubernamentales
  28. Amonestar
  29. Dinero-semilla
  30. Inversiones equitativas
  31. Asociaciones de voluntarios
  32. Coproducción o autoayuda
  33. Quid pro quo
  34. Gestión de la demanda.
  35. Venta, intercambio o uso de la propiedad.
  36. Reestructurar el mercado.

Estas opciones en “La reducción de la burocracia”, han sido, valga la redundancia, reducidas a las siguientes, y en el hipotético caso de que el Gobierno deba dirigir la actividad:

  • Subcontratación
  • Regulación de actividades del sector privado.
  • Incentivos o desincentivos fiscales.
  • Subvenciones a productores.
  • Subvenciones a los consumidores.
  • Políticas que permitan el uso de la propiedad pública.
  • Riesgos compartidos.
  • Información para los clientes.
  • Asistencia técnica.
  • Exigencia de gestión mediante tasas o impuestos.
  • Persuasión.
  • Catalización de la actividad voluntaria.
  • Asociaciones público-privadas.

 

En esta tesitura organizativa, compleja, llegan algunos líderes de Podemos y se despachan con la típica “PEORA” disfrazada de mejora, en su intento de aglutinar votantes -de “izquierdas” o de “derechas”- que estén de acuerdo con la famosa máxima:

“Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado.”

En fin, le han respondido de esta forma, según mi criterio, bastante más inteligente, ponderada y libre, que  propuesta de Podemos:

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