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05/13/2020 / José Quintás Alonso

Tiramisú

Estimo a esta persona. Estaba alli sentada, esperando, con su té caliente; la terraza estaba casi llena y, en general, la calle -peatonal, era una sucesión de establecimientos con terraza que servían bebidas y helados. Una amplia sonrisa

̶Hola Eva, te veo muy bien

Nos saludamos y un par de bromas dieron paso a la “buena noticia”, objeto de nuestro encuentro.

̶Estoy feliz; pensaba que la doctrina oficial implicaba asumir que el cerebro, o la mente o lo que sea… era el único órgano de nuestro cuerpo que no podía enfermar; pero yo conozco a personas que tienen un problema en la pelota de pensar; de forma que ambos relatos no podían ser ciertos al mismo tiempo

̶Pues me alegro por ti; pienso que, en parte, te ocurre pues lees prensa, ves telediarios

̶Ay, Robinson…

̶¿Cómo has llegado a la conclusión de que el cerebro puede enfermar?

̶Bueno parece que hay un consenso amplio en que la Depresión, la Ansiedad, la Esquizofrenia, el Alzheimer y el trastorno bipolar… son enfermedades mentales.

Relamí el helado de Tiramisú que había pedido hace un ratito en la barra

̶Cinco enfermedades me parecen pocas… Si una persona nos dice y así lo siente, que es un caballo y exige al Estado y a la Sociedad ser tratado como tal, ¿Está incluido en las cinco?

̶ No tienen el 99,99% del mismo ADN…

̶Ya, ya, pero ¿tiene un problema serio? y si lo tiene, ¿está incluido en las cinco?

̶Si me hubieras dicho Unicornio

̶ ¿Sabes que la genética fue una “investigación reprimida en la Unión Soviética”? Aventuro que Adam Rutherford habría tenido problemas o quizás habría tomado otro campo de actividad

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