Saltar al contenido
08/03/2020 / José Quintás Alonso

¿Colapsará, no colapsará? The Great Reset

Puede ser que nuestra Sociedad colapse o puede que no.

Lo cierto es que las opiniones de las personas variarán en un amplio abanico.  Habrá líderes que desearán que colapse y otros no

La mayor parte de la gente querrá que NO colapse, pues quieren seguir viviendo un ratito más (entre estos, me cuento)

Por supuesto, habrá personas pensando y actuando para que ese colapse no llegue; en este sentido el World Economic Forum ha lanzado la iniciativa The great reset.

Inserto la opinión de Kaczynski, Ted (La sociedad industrial y su futuro. ISBN:978-84-615-0761-0), quien considera que el colapso es inevitable

  1. La clase de revolución que tenemos en mente no implica necesariamente un alzamiento armado contra algún gobierno. Puede o no suponer violencia física, pero no será una revolución POLÍTICA. Su foco estará en la tecnología y en la economía, no en la política. Se puede concebir (remotamente) que la revolución pueda consistir sólo en un cambio masivo de actitudes hacia la tecnología resultando en una desintegración relativamente gradual y sin dolor. Pero, si esto pasa, seremos muy afortunados. Es bastante más probable que la transición a una sociedad no tecnológica sea muy difícil y esté llena de conflictos y desastres
  2. Probablemente los revolucionarios deben incluso EVITAR asumir poder político, sea por medios legales o ilegales, hasta que el sistema industrial tenga la suficiente tensión hasta un punto peligroso y haya probado ser un fracaso a los ojos de mucha gente. Supongamos por ejemplo que algún partido «verde» ganara el control del congreso de Estados Unidos en una elección. Para evitar traicionar o aguar su propia ideología deberían tomar medidas vigorosas para volver el crecimiento económico en reducción económica. Al hombre medio los resultados le parecerían desastrosos: habría paro masivo, falta de comodidades, etc. Incluso si los peores efectos se pudieran evitar a través de una administración superhumanamente hábil, aún así la gente tendría que empezar a renunciar a los lujos a los que se han vuelto adictos. Crecería la insatisfacción, el partido «verde» sería echado del despacho y los revolucionarios habrían sufrido un serio retraso. Por esta razón no deben intentar adquirir poder político hasta que el sistema se halla convertido en tal confusión que cualquier apuro será visto como resultado del fracaso del sistema industrial y no de la política de los revolucionarios. La revolución contra la tecnología probablemente tendrá que ser desde fuera, una revolución desde abajo no desde arriba

Mi opinión es que puede hacerse algo para intentar evitar ese colapso pero que, aún actuando en una dirección que no lo favorezca, puede producirse : hay incertidumbre, por supuesto. Además, el concepto de “accidente” está ahí ( a despecho de los/las enamoradas del Estado Todopoderoso). Pero puede ser que NO se produzca y se trata de trabajar por ello…¿no?

¡Buen día!!

A %d blogueros les gusta esto: