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01/10/2015 / José Quintás Alonso

Pablo Iglesias y Thomas Piketty.

Pablo Iglesias está muy contento con la conversación mantenida con T. Piketty  pero no relata algo que haya aprendido; a lo mejor no ha entendido o no conoce el  último trabajo de dicho autor; para botón, dos muestras (lo textual de T Piketty en El capital del Siglo XXI, está en cursiva):

“Si el rendimiento promedio del capital es del orden del 4 a 5%, es probable que la desigualdad r>g vuelva a ser la norma en el siglo XXI…Desde luego que se podrían imponer fuertes gravámenes al rendimiento del capital…pero, si esta acción es muy intensa y uniforme se corre el riesgo de apagar el motor del crecimiento…los empresarios ya no tendrían tiempo de convertirse en rentistas: ya no habría con qué…La solución correcta es un impuesto progresivo  anual sobre el capital… El problema es que esta solución, el impuesto progresivo sobre el capital exige un alto grado de cooperación internacional y de integración política regional. No está al alcance de los Estados-Nación en que se construyeron los compromisos sociales existentes…”

De  esta forma razona que se necesita MÁS  EUROPA y no al revés, como propugnan algunas personas y partidos ancladas/os en un pasado ficticio. Se señala que hay una importante diferencia al hablar de “rendimientos de capital” o “capital”.

En otro lugar del mismo texto, dice:

“Precisemos primero que pertenezco a una generación que cumplió 18 años en 1989, año del Bicentenario de la Revolución Francesa, desde luego, pero sobre todo año de la caída del muro de Berlín. Formo parte de esa generación que se volvió adulta escuchando por la radio el desmoronamiento de las dictaduras comunistas y que jamás sintió la más mínima ternura o nostalgia por esos regímenes o por la Unión Soviética. Estoy vacunado  de por vida contra los convencionales y perezosos discursos anticapitalistas, que a veces parecen ignorar ese fracaso histórico fundamental y que muy a menudo niegan procurarse los medios intelectuales para superarlo”.

Por último, una recomendación que considero muy interesante  y acorde con la metodología que emplea: Interesarse por el dinero, su comportamiento, las luchas y evoluciones que lo rodean. “Quienes tienen mucho, nunca se olvidan de defender sus intereses. Negarse a usar cifras rara vez favorece a los más pobres”.

Por último decir que, concretamente España, antes de ser “aportador” para los nuevos países que ingresan en la UE, fue durante muchos, muchos años, receptor de fondos, de cuantiosas ayudas provenientes de la UE.  Decir que la Unión Europea NO ha ayudado a España o a los países del Sur, es faltar a la verdad, es una grosera mentira.

Desde luego, valoro positivamente que se vean; si se tienen o se esperan responsabilidades, es razonable prepararse, intercambiar  opiniones.

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