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01/25/2023 / José Quintás Alonso

Es imprescindible limitar el poder

Estaba finalizando la clase con el alumnado de la tercera edad cuando, casi para acabar, puse el ejemplo siguiente:

—Vamos a explorar «el/la/los/las xxxxx os hará libres»; como en otras ocasiones utilizo «el/la/los/las/lo/los», dado que en español tenemos la maldición de asignar ese tipo de artículo a los sustantivos. Y propongo la primera frase: «El trabajo(xxxxx) os hará libres».

—Tiene su parte de verdad.

—Yo diría que puede ser.

—Puede hacerte independiente de alguien y dependiente de otro alguien.

—Ya, pero solo podemos cambiar las «xxxxx».

—Hombre, ya… Lo que pasa es que esa frase es famosa porque estaba escrita donde estaba: a la entrada de los campos de concentración construidos por el nacionalsocialismo.

—Efectivamente.

—Pienso que sería más acertado «el trabajo os hará independientes».

—¿En el campo de concentración?

—Es que no estamos con «independientes», sino con «libres».

—Sin embargo, todos valoramos, creo, el hecho positivo de la incorporación de la mujer al trabajo asalariado, porque trabajar da independencia económica; en ese sentido, el trabajo, más que dar libertad, ayuda a independizarse y a vivir.

—Así pues, la frase genera controversia; dicho de otra forma: no está claro que el trabajo haga libres a las personas. Sustituyamos las «xxxxx» por otro sustantivo.

—La verdad os hará libres.

—Depende del contexto social en el que te encuentres y de lo que te acusen. ¿Les dirías la verdad a las SS del Volk?

—El Estado os hará libres: ¿V o F?

—El Estado es una organización y, por tanto, como toda organización, tiene normas, y las normas (independientemente de su intención) marcan el camino posible, que puede ser muy estrecho.

—Efectivamente, otra cuestión es que lo prefieras, pues ¡hay alternativas peores! Vivir sin Estado, en un Estado fallido, es una ruina humana y moral; al menos eso parece.

—Totalmente de acuerdo.

—Y vivir con demasiado Estado ya es algo conocido.

—Además, el Estado debe concretarse. Puede tomar formas variadas y ahí pueden extremarse las diferencias; las ideologías existen.

—También puede ocurrir lo contrario: el Estado al servicio de ideologías presentadas como diferentes, pero con una gran coincidencia de medios.

—KGB versus SS.

—Por ejemplo.

—También podríamos explorar la frase: «Las lentejas os harán libres».

—Por lo menos, quitarte el hambre.

—En la Biblia hay una movida sobre unas lentejas y una quijada de burro.

—Algo hay.

—¿Qué conclusión podemos extraer?

—La estructura no parece que aporta la mayor carga del significado; es importante para entendernos, pero el significado no parece que lo aporte.

—La estructura puede dar lugar a frases sin significado.

—No aceptamos que el trabajo, el Estado, las lentejas nos vayan a hacer libres; sin embargo, necesitamos trabajar, las lentejas y supongo que el Estado.

—Vamos a ver, existe organización y, por tanto, Estado al menos por dos razones:

  • No es preciso estar modificando continuamente las reglas del juego social.
    • Hay que paliar los denominados «fallos del mercado».

—Y también existen los fallos derivados de que el Estado quiera hacerlo todo: los fallos de la NO existencia del mercado. Pero no analizamos «el Estado es necesario», sino «el Estado os hará libres».

—Necesitamos trabajo, Estado y lentejas, PERO no nos hacen libres.

—A las tres afirmaciones les hemos encontrado peros.

—Pero las tres son necesarias.

—¿Podemos aventurar alguna conclusión provisional?

—Cada palabra influye en otras varias y se mantiene un equilibrio, una especie de tira y afloja.

—No entiendo.

—Ni yo.

Silencio.

—El trabajar está relacionado con independencia, con producir cosas útiles, con deseo de lograr algo, con la libertad… Cuando trabajas, ganas independencia en parte, pierdes libertad en parte (o ganas dependencia), ganas comodidad —por ejemplo, con la silla que has hecho, y estás contento, pues funciona—.

—Caramba, tienes en la cabeza un sistema de fuerzas. ¿Qué os parece?

Parece que el símil fue aceptado sin oposición.

Deambulando por los temas, fuimos a parar a los monopolios y conseguimos hacer este cuadro utilizando no solo nuestras opiniones y experiencias, sino también los móviles.

—¿Estáis de acuerdo con este cuadro final?

MONOPOLIOS
DefectosSÍ/NO
Poca competitividad
Producción cada vez más cara
Corrupción
Con tendencia a empeorar
Corporativismo favorecido por los grandes sindicatos
Busca beneficios
Satisface una necesidad

—Los monopolios son ineficientes a medio plazo y tienden a aprovecharse de su posición hegemónica. Esto es sabido.

—Si no hay opciones diversas, no hay libertad de elección, y esta es fundamental.

—En general, la producción es, en cualquier unidad que produce algo, más cara, aun cuando el producto sea cada vez más barato.

—Las economías de escala pueden ser aprovechadas en un momento, al principio, pero a la larga el monopolio tapona la creatividad y acaba siendo más caro y peor. Bueno, tengo esa impresión. Estoy de acuerdo en que nos faltan datos.

—Un monopolio es la expresión máxima del despotismo capitalista.

—¿El INI de Franco promovió algo parecido?

—¿Y qué me dices de los monopolios públicos? Propongo este cuadro:

ENSEÑANZA PÚBLICA ELEMENTAL Y MEDIA
DefectosSÍ/NO
Poca competitividad
Producción cada vez más cara
CorrupciónNO
Con tendencia a empeorar
Corporativismo favorecido por los grandes sindicatos
Busca beneficiosNO
Satisface una necesidad

—Hay que hablar con datos.

—Parece que se persigue la enseñanza concertada para lograr el monopolio en la pública.

—Sí, tengo esa sensación; los estatalistas buscan desesperadamente el monopolio en la educación, la sanidad y allí donde pueden y cuando pueden.

—Debemos volver a leer Rebelión en la granja.

—¡Un clásico! Y, como tal, no pasa, está de actualidad; me enamoré de un trozo de poema: «Por las leyes conocidas de la antigua libertad».

—¿Autor?

—No recuerdo; está en el prólogo de una de las últimas ediciones; está escrito también por Orwell.

—Un tío legal.

—Es muy probable que haya personas que estén en contra de los monopolios privados y a favor de los monopolios públicos. ¡Qué falta de consistencia!

—Hombre, que mi mafia es la buena, ¡eso lo sabe todo el mundo!

Risas, apretones y nos fuimos.

Días más tarde escribí a Mercedes un extenso email[2]:

Querida amiga:

De Wikipedia copié estos antónimos:

Blanco – negro
Amor – odio
Claro – oscuro
Bonito – feo
Apagar – prender
Activo – inactivo
Grande – pequeño
Alto – bajo
Feliz – triste
Abierto – cerrado
Divertido – aburrido
Rico – pobre
Valiente – cobarde
Duro – blando
Bueno – malo
Fácil – difícil
Verdad – mentira
Eliminar – añadir
Salir – entrar
Higiénico – insalubre
Amigo – enemigo
Justicia – injusticia
Largo – corto
Dentro – afuera
Cierto – falso
Día – noche

Si aplicamos la estructura:

La _______ es (el/la/lo)______

Tendríamos, por ejemplo:

  1. El amor es el odio // El odio es el amor.
  2. Lo duro es blando // La blando es duro.
  3. Lo difícil es lo fácil // Lo fácil es lo difícil.
  4. La guerra es la paz // La paz es la guerra.
  5. La libertad es la esclavitud // La esclavitud es la libertad.
  6. La injusticia es la justicia // La justicia es la injusticia.
  7. La manzana es la bicicleta // La bicicleta es la manzana.
  8. El cobarde es el valiente // El valiente es el cobarde.
  9. La tolerancia es la intolerancia // La intolerancia es la tolerancia.

Donde hay una que es no paradoja y hay dos que son muy conocidas (1984, Orwell).

Sigamos paradojeando (¡perdón!).

Un abrazote.

Y me respondió:

¡Estás como una chota!

Cuídate.

Abrazotes.

Y le dije nuevamente:

Querida amiga:

No voy a discutirte el eje central de tu breve respuesta, pero voy a enviarte un ejemplo de hasta dónde han podido llegar en la manipulación aquellos que se presentaron como los aceleradores de la historia en su pretendido camino hacia la sociedad sin clases. Verás:

Estaba yo buscando información sobre La doble verdad y encontré un diccionario filosófico, cuyos datos básicos son:

En 1965 publica Ediciones Pueblos Unidos, en español, la tercera versión del diccionario filosófico de Rosental e Iudin, ajustada a la filosofía oficial resultante del XXII Congreso del PCUS (Moscú, octubre 1961), siguiendo la edición del Философский словарь (Moscú 1963, 544 páginas), bajo el título Diccionario filosófico (Montevideo, 498 páginas a dos columnas, 170 × 235 mm, traducción directa del ruso por Augusto Vidal Roget, se terminó de imprimir en diciembre de 1965).

En él estaba la siguiente entrada para el término doble verdad:

Término con que se designa la teoría según la cual las verdades de la filosofía y las de la teología son independientes entre sí. Surgió esta teoría en la Edad Media, tendía a liberar la ciencia de las trabas de la religión. Encontró su formulación más precisa en la filosofía árabe. Así, Averroes consideraba que en filosofía existen verdades inaplicables en teología y viceversa. Desarrollaron tal doctrina los representantes del averroísmo y del nominalismo (Duns Escoto, Guillermo de Occam); en el Renacimiento, Pietro Pomponazzi y otros. En la actualidad, la teoría de la doble verdad es utilizada por la teología y por la filosofía burguesa reaccionaria para defender la religión y luchar contra la concepción científica, materialista, del mundo (Diccionario filosófico, 1965: 126).

La cita que sigue está tomada de e-torredebabel.com:

Averroes fue el principal intérprete de Aristóteles en la filosofía árabe y su pensamiento influyó en la filosofía judía y cristiana. En la segunda mitad del siglo xiii se formó en el mundo latino una orientación filosófica llamada averroísmo latino que defendió, entre otras tesis, la teoría de la doble verdad (una, la correspondiente al dogma y la fe; otra, la correspondiente al ejercicio de la razón), la eternidad del mundo, la unidad del entendimiento en la especie humana o monopsiquismo y la negación de la inmortalidad personal y del libre albedrío, lo que les supuso la condenación por parte de la Iglesia. Fue combatido por san Buenaventura y santo Tomás. El más importante representante del averroísmo latino fue Sigerio de Brabante(1235-1284).

¿Hasta dónde puede llegar el Partido en su opresión ideológica? Ni te lo imaginas.

La controversia de la genética rusa, que en 1948 dio lugar a la victoria política de Lysenko, ha sido objeto de amplia publicidad. Sin embargo, no resulta prácticamente nada conocida otra controversia notablemente similar acontecida en el seno de la física nuclear teórica. El conflicto salió a la luz en 1949, cuando surgió una clara línea del Partido sobre esta materia, y los físicos que ostentaban ideas opuestas al respecto formularon las acostumbradas confesiones de su error, con promesas de revisar sus escritos publicados en ocasiones anteriores (Martin Gardner, La ciencia, cap. 2).

Y es que muy posiblemente y como parece que dijo Lord Acton: «El poder tiende a corromper, el poder absoluto corrompe absolutamente», y habría que añadir: lo ejerza quien lo ejerza y en nombre de quien le venga en gana (pueblo, trabajadores, Dios, raza…).

Si «extrema derecha» y «extrema izquierda» son antónimos u opuestos, puede construirse:

La extrema izquierda es la extrema derecha /

La extrema derecha es la extrema izquierda.

Que tiene más sentido de lo que parece, pues se suele decir que los extremos se tocan; claro que puede haber aspectos comunes y otros no.

Abrazos choteros.


[1]

[2]

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