Mi madre me sabía de memoria.
Mi madre me sabía de memoria.
Yo era
la timidez en rama
multitudes en isla.
Era diana de asombro
y manso en fe
cándido sueño recto
puro meandro emocional.
Era dormir de pie
vagando en la inocencia
entrever a la virgen
al fondo del pasillo
leer a hurtadillas en la cama.
Mi madre me llevaba de la mano
al fin del cielo
y al cristal de la culpa.
Aún busco su absolución
si encallo en un error
o me muedo las uñas.
Armada con su amor
mi madre me hizo ser
su rama de esperanza
que siempre le debía.



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