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06/26/2013 / José Quintás Alonso

Seis vías.

Adaptación.
Llegué hasta aquí
y todavía estoy vivo:
Tarde de otoño.
Senderismo.
Por sendas de montaña
Encontré algo sublime:
La silvestre violeta.
(M. Bashò).
Románico.
La montaña es un hacinamiento de rocas y peñas entre las que crecen pinos y robles envejecidos; la tierra y las piedras estaban cubiertas por un musgo suave. El templo está construido sobre la roca; sus puertas estaban cerradas y no se oia ningún ruido. Di la vuelta por un risco, trepé por los peñascos y llegué al santuario. Frente a la hermosura tranquila del paisaje, mi corazón se aquietó…
(M. Bashò).
Afecto.
¡Qué frios los muros
de papel sin un niño
que me los rompa!.
(F.Chiyo-ni).
A&SD
En este mundo
fugaz como el rocio
¡cuántas querellas!.
(K. Issa)
Nuevas situaciones!
Para el que dice
“que carga son los hijos!”
No hay flores…
(M. Bashò).

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