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03/03/2024 / José Quintás Alonso

¿Nuestro enemigo, el Estado?

Albert Jay Nock escribió este texto allá por 1935 y esta traducción es de Jorge Antonio Soler.

Aquí está el Texto en pdf

Me pregunto si sirve de algo que haga un resumen y pienso que es contraproducente: si alguien quiere leerlo y pensar sobre el texto, aquí lo tiene.

Justo antes de las notas, en la pág 56, en el final, el autor dice:

«Desde luego, no espero que este libro cambie las opiniones políticas de nadie, pues no es esa su intención. (…) Hay dos razones, sin embargo, una general y otra particular, que nos hablan a favor de publicar un libro de este tipo.

La razón general es que cuando en cualquier departamento de pensamiento una persona tiene, o cree tener, una idea clara sobre el orden inteligible de las cosas, ésta debe hacerla pública, sin pensar en las consecuencias prácticas, o falta de consecuencias, que pudiera tener el hacerlo. (…)

La razón particular tiene que ver con el hecho de que en cada civilización, por más prosaica o cortoplacista que sea en la valoración de los asuntos humanos, siempre hay espíritus extraños que, aunque aparentemente aceptan los requisitos sociales que les rodean, mantienen una preocupación desinteresada por la ley inteligible de las cosas, independientemente del fin práctico. (…)

Para estos, una obra como ésta, aunque en general sea poco práctica, no es tan inútil, y los que la lean se darán cuenta de que fue escrita única y exclusivamente para ellos. «

Pues eso.

De «Nuestro enemigo el Estado» , dice Juan Ramón Rallo:

«A lo largo de las páginas de esta muy interesante obra, el lector hallará una tan acertada como necesaria distinción entre «gobierno» y «Estado». En palabras de Nock: «Estas dos clases de organización política [gobierno y Estado] son tan distintas en la teoría que trazar una drástica distinción entre ambas diría que probablemente es la tarea más importante que la civilización puede emprender en aras de su propia seguridad. No es en absoluto arbitrario o academicista dar a un tipo de organización política el nombre de gobierno y a la otra el nombre de Estado». Para Nock, la diferencia entre gobierno y Estado cabe hallarla en cuatro características: su origen, su propósito, los medios principales que se utilizan y los intereses que se defienden. Así, el origen del Estado es la conquista y la confiscación, el del gobierno el pacto libre y voluntario; el propósito del Estado es la explotación continua y sistemática de un grupo de individuos por otro grupo de individuos, mientras que el gobierno tiene como finalidad defender los derechos individuales de las personas para garantizar la libertad y la seguridad de todas las partes, de modo que todas ellas puedan salir ganando; los medios de actuación del Estado consisten reprimir las libertades de los ciudadanos, mientras que los del gobierno se limitan a evitar y prevenir que unos individuos violen los derechos de otros; y, por último, los intereses del Estado, a diferencia de los del gobierno, no son los del conjunto de la sociedad sino los de ciertos grupos de presión bien organizados a la hora de saquear al prójimo». Juan Ramón Rallo»