Skip to content
03/23/2014 / José Quintás Alonso

“El mundo al revés”, de Manuel Conthe.

Publicado en 1999; de interesante y amena lectura. Finaliza así:

El ensayo que aquí concluye, aunque inspirado en la Casa del Espejo, debe también servir de advertencia a quienes sean Banqueros, Políticos, Carniceros o Limpiabotas, se embarcan en busca de la felicidad colectiva. Que quienes se embarquen en tan azarosa expedición sepan que las aguas de la realidad social son procelosas y están infestadas de dilemas; que para surcarlas con provecho la embarcación deberá en ocasiones navegar hacia atrás, como es inevitable en un  mar batido por las paradojas; que, aunque no exista ciertamente una cartografía exacta que conduzca sin riesgo al destino final – el bienestar colectivo- tampoco será prudente despreciar por completo los signos convencionales que orientan al navegante. Pues si zarpamos a las órdenes de un gran Capitán que,  tan bienintencionado como ingenuo, tenga por único auxilio su ilusión y un mapa inmaculado, correremos el grave riesgo de descubrir, cuando ya sea tarde,

Que el hombre en quien poníamos tan ciega confianza

Si llegara el momento de cruzar el océano…

¡No sabría otra cosa que tocar la campana”.

L. Carroll escribió “La caza del Snark” 1874.

 

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: