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09/20/2018 / José Quintás Alonso

Me preguntan y respondo

He copiado la entrevista de la web de “Circulo Rojo”y la he pegado; el enlace está AQUÍ.

En realidad, más que una charla “cara a cara” , se trata de preguntas y respuestas por escrito y en diferido.

El libro puedes bajártelo de  Google Books  y también de Amazon 

“Charlamos con José Quintas Alonso, autor de “Diseño organizativo de la ¿Sociedad?”, una magnífica propuesta literaria y educativa que acaba de publicar la Editorial Círculo Rojo.

 Desde el amanecer de la filosofía, los pensadores han planteado infinitud de propuestas sobre cómo debería ser la sociedad perfecta. Sin embargo, no parece que ninguno de esos modelos haya triunfado. ¿Se acercó alguno a un modelo razonablemente válido?

Desde luego ha habido muchas y variadas propuestas de “sociedad perfecta”; como usted conoce la propuesta de la que me hago eco es justamente la de una “sociedad imperfecta” que, no obstante, cumpla objetivos y avance dentro de parámetros aceptados. Opino que las propuestas de “sociedades perfectas” han demostrado sobradamente como “el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones”. ¿Un modelo razonablemente válido?… en el tiempo que vivimos, con el desarrollo tecnológico actual, parece que las sociedades democráticas consolidadas proporcionan un marco de vida más deseado que otras sociedades contemporáneas (así parecen indicarlo los flujos migratorios -por ejemplo- y, además, creo recordar que Amartya Sen concluyó algo al respecto)

Es curioso pero, a principios del siglo XX, a la vez que en los principales estados de Occidente se estaban desarrollando sistemas democráticos, surgieron dos propuestas de sociedad que provocaron un terremoto del que aún sentimos las réplicas: los modelos totalitarios de Alemania e Italia y de la Unión Soviética. Ambos fracasaron y la democracia terminó por imponerse. Sin embargo, como demuestran algunos acontecimientos recientes, estas propuestas radicales siguen teniendo sus seguidores. ¿Evidencia esto un cierto descontento hacia los modelos democráticos actuales?

Pienso que estamos en un cambio de paradigma y, hasta que se encuentre algo diferente (que englobe y explique lo anterior, el presente y avance un poco de futuro posible), muchas personas miran obsesivamente el pasado. Hay que aprender de la experiencia, pero nada tiene que ver esta actitud con proponer resucitar ideologías que ya han demostrado su incapacidad; como pongo de manifiesto en el texto que comentamos, esto no suele ocurrir con la tecnología: conservamos los lavaderos pero usamos lavadoras; salvo en caso de extrema necesidad no conozco a nadie que utilice palomas mensajeras en vez del móvil…etc.

Sin embargo, como usted señala, si que hay quien propone el nacionalismo como remedio de males o el supremacismo (sea racial o de género), el marxismo en sus distintas versiones… en fin, o la vuelta a concepciones religiosas estrictas (ISIS…). ¿Qué calidad puede tener algunas Universidades que otorguan titulaciones relacionadas con la investigación a personas que han colaborado asesorando a regímenes obsoletos, como la Venezuela de los Srs. Chaves y Maduro o que regalen titulaciones Master a cambio de un precio que libera del esfuerzo investigador?; valga la broma, ¿Le daría algún crédito a una Facultad politécnica que presentará un Master sobre el manejo del martillo y la hoz, publicitado como lo más actual en tecnología máquina-herramienta?.

Espero que la sociedad no elija alguno de esos caminos para construir el futuro: es muy probable que llegara al mismo desastroso punto al que llegaron sus versiones anteriores

Pregunta complicada. ¿Es la democracia actual un buen sistema o ya adolece de ciertos problemas que es necesario revisar? Y, para más inri, ¿es la democracia un sistema válido para todo tipo de sociedades?

Pienso que la democracia actual es un sistema razonable y manifiesta cierta incapacidad para generar estructuras nuevas; pero será dentro de ella dónde se encuentren los nuevos caminos y no dentro de estructuras totalitarias que suelen caracterizarse, en un cierto punto de desarrollo, por prohibir… su palabra preferida.

¿Todo tipo de sociedad puede ser regido democráticamente? A ver… pueden existir problemas derivados de concepciones sociales anteriores; por ejemplo, recuerdo que jocosamente comentábamos el caso de aquella persona que para incorporar los avances tecnológicos, ponía el tractor detrás de la yunta de bueyes, quienes, según la tradición, aseguraban una buena cosecha; esta estructura (yunta + tractor+ arado) es incompatible con el aumento de la productividad y el desarrollo tecnológico (por ese orden).

Al margen del tipo de organización política, su propuesta de diseño organizativo de la sociedad le da una importancia clave el individuo como pilar básico de la comunidad. ¿Es el punto de partida para un mundo nuevo, ¿no?

Los individuos existimos y el grupo, la tribu, la sociedad la construimos a partir de ahí. Pero me permitirá que rechace la acepción de un “mundo nuevo”: no lo plateo y, además, no creo en él. Solamente digo que, por ejemplo, la Termo tiene dos teorías claramente diferenciadas, micro y macro: teoría básica y teoría efectiva; ambas deben de ser coherentes siendo ambas diferentes y ambas necesarias para lograr una comprensión de los fenómenos que trata esa parte de la Física. Pues la cosa social necesitamos ambas: una micro y una macro (distintas variables, diferentes lenguajes, diferentes formas de comprobación, distintos ingenios construidos).

Ya sabe, no planteo el Walhalla, ni el Paraíso, ni la Sociedad sin Clases, tampoco la Arcadia Feliz… Sólo propongo, para desgracia- en su caso- de ideologías político-religiosas, crear un cuerpo de conocimiento del Diseño Organizativo de la ¿Sociedad? Y, en su momento, una ingeniería… pero con anterioridad han de desarrollarse las teorías básica y efectiva; en la básica cabe preguntarse por la distribución de puntos humanos bajo distintas condiciones

¿Qué papel tienen en las propuestas de diseño social las emociones y los aspectos irracionales del ser humano? Hitler y Stalin, por ejemplo, supieron aprovechar estos valores para ganarse a enormes masas humanas.

Considero que el estudio encaminado a organizar la sociedad NO puede dejar de considerar al ser humano; teorías y descripciones que versen únicamente sobre organigramas, economía (micro o macro), procedimientos…de forma aislada, sin visión de conjunto (y por tanto sin incluir la intencionalidad) será limitada, será un aspecto, una aproximación posiblemente burda. Una característica muy humana es la capacidad y el deseo de decidir.

Personalmente y con todas las reservas, por respeto a futuras investigaciones, la intencionalidad, como variable de la teoría básica, quizás tan tangible como la masa en otros ámbitos, debe de resumir ese compendio de genética, experiencias, deseos actuales y… toma de decisión.

¿De qué variables depende nuestro espacio de decisiones?  Esta es la hipótesis:

  1. De las tendencias que marca nuestro ADN específico.
  1. De las experiencias habidas (impuestas, por azar o decididas), conocimientos adquiridos. Epigénesis.
  1. Del análisis del Sistema Externo actual y dadas las opciones percibidas, eliges: gano/ganas, gano/pierdes, pierdo/pierdes, pierdo/gano… espero, me retiro… El análisis, por desgracia, puede ser alterado y/o sustituido por la “comida de coco”, la coerción…

Al final de esa mezcla, de ese puzle (racional y no racional) sale una decisión, hay una intencionalidad

¿Entrarían dentro de lo irracional los sentimientos nacionalistas?

Ya sabe que opino que el contenido del mito puede revelarse como irracional (visto años o siglos más tarde), pero el hecho de construirlo y ponerlo a cumplir un objetivo es una actividad totalmente racional; resumiendo: en la historia humana se ha demostrado que, en este contexto, las creencias con un sustrato a menudo ajeno a la razón, pueden cumplir y a veces lo han hecho, un papel positivo

El nacionalismo jugó un papel positivo hasta que reveló su rol destructivo. Está ahí, es un sentimiento para tenerlo, como otros, entre límites -máximo y mínimo-

Otra cuestión es el caso de los nacionalismos en España, como sabe opino que la llamada cuestión nacional me parece que es, no solamente la madre de todos los diseños, si no el verdadero Anillo de Sméagol : buena parte de nuestra clase política no sabría que hacer sin ese objetivo: ¡Su TESORO!!

¿Podría resumir en pocas líneas cuál sería su modelo de diseño organizativo de la sociedad?

Como dijo Don Antonio y cantó Serrat: caminante no hay camino, se hace camino al andar. Me uno a esa afirmación desde, entre otras, mi experiencia como senderista que muchas veces va solo (¡mal hecho!) y que sigue los tracks de otros que hicieron el camino antes y lo quisieron compartir.

Este texto es una llamada a, entre otras, aquellas:

  1. Personas que se dedican a la actividad empresarial, para que planteen concursos, dotados económicamente, sobre temas concretos y metodologías DOS específicas, para proponer formas de resolución de problemas sociales
  1. Personas con responsabilidades sobre la organización de cada Universidad, para promover la formación de equipos inter-multi-trans/disciplinares para promover el desarrollo de investigaciones sobre aspectos concretos, puntuales, de ambas teorías?
  1. Personas con responsabilidades sobre la organización de una Universidad, para lanzarse de lleno al tema de realizar un Máster de tres años y con las debidas garantías de calidad, sobre DOS?
  1. Personas miembros del poder legislativo, para que promuevan una norma por la cual Congreso y Cortes Autonómicas vendrían obligados, antes de aprobar una Ley, a encargar trabajos de estudios de coherencia y de creación de indicadores (Fases de requerimientos y diseño DOS)

¿Por qué motivo resulta prácticamente imposible en este país que haya consenso para crear un sistema educativo estable, pieza clave, creo entender, para el desarrollo futuro de una sociedad mejor?

Estoy absolutamente de acuerdo con usted: se precisa un sistema educativo estable, en el que los contenidos se actualizan conforme los avances producidos, las nuevas interpretaciones son probados y además no debe de ser muy diferente de los de nuestro entorno cultural (Unión Europea) … soy partidario de la duda, ¿sabe? De hecho, en la Herramienta número seis planteo la necesidad de buscar las falacias, sea con el método propuesto por Carl Sagan, por A. Schopenhauer o por Sean Caroll que dedica a Bayes el capítulo número 10.

De esta postura no se deduce que yo piense que no hay algo cierto, al contrario se hay montañas de certidumbre, de frases ciertas… que es completamente diferente a opinar que todo lo que dice el político/a X es cierto y lo que dice el político/a Y es falso… por supuesto, independientemente del contenido y la situación concretos, pues asumo una “sinrazón” básica: MI bando tiene toda la Verdad en propiedad desde que existe y hasta el fin de los tiempos.

Me temo que en España la Clase Política enfoca el tema educativo desde las diferentes ideologías y por tanto sus propuestas son diferentes y a menudo, dicen, que irreconciliables… ¡exageraciones interesadas!.  Muchos aspiran pura y simplemente al Poder, así que es muy difícil llegar a acuerdos porque estos consolidan al que lo detenta (si benefician a la sociedad es secundario…muy secundario)

Los extremos ven la educación, generalmente en sus etapas tempranas, como un “adoctrinamiento” de contenidos… ¡qué horror!

¿Qué opina de las posturas conspirativas que plantean que detrás de los poderes explícitos existen una serie de poderes ocultos que son los que realmente mueven los hilos?

Jeje, opino dos cosas, pero son simples opiniones… no discutiré sobre ellas… bueno son las siguientes:

  1. Acepto que hay poderes ocultos con acción limitada. Opino que es imposible que ALGUIEN controle TODO
  1. Opino que a políticos más ambiciosos y/o simples, más fácil es el control indirecto que pueden ejercer personas con mucho poder económico, político, ideológico… Por un par de millones de votos pueden vender, en la praxis, el concepto de ciudadano/a iguales en derechos y deberes; por ejemplo: todos tendrán presunción de inocencia, ¿pero unos más que otros… al final?: Rebelión en la granja: ¿eran los simpáticos cerditos quienes estaban en el Poder?… en fin, una obra literaria (pero tiene su aquel)

¿Es posible que alguien esté apostando financieramente por la destrucción del euro en base a financiar movimientos disgregadores del tipo que sean, nacionalismos incluidos? Por supuesto que es posible, hay precedentes claros de movimientos especulativos con monedas. Se me viene a la cabeza la libra esterlina y el Sr Soros. No es una idea descabellada… es posible… ¿Es real?: ¡no tengo ni idea!, pero la UE debe de tener muchos adversarios y su destrucción llenaría bolsillos de los que participan del casino mundial (aunque supongo que a esas personas les debe atraer, más que el dinero, el juego por sí mismo)

¿Qué le diría al lector potencialmente interesado en su libro?

Tres cosas:

  1. Aún en el supuesto de que se desarrollara las diferentes propuestas que planteo, concretamente el cuerpo de conocimiento del DOS y se acabara creando una ingeniería específica, mi opinión es que seguiríamos teniendo conflictos (el ser humano se las ingeniará para promoverlos, señalar y producir agravios, sucumbir al aburrimiento y al hartazgo; probablemente habrá demasiada uniformidad y control, junto a consecuencias no previstas). Como enseñan los Sistemas Dinámicos, cualquier sistema tiene su propia dinámica y planteará retos, amenazas hoy desconocidas… Por cierto, no hay que olvidar que, en general, conocimiento y útiles, pueden emplearse en más de un sentido u orientación; por eso mismo y aplicando el principio de prudencia entiendo que es razonable oponerse al Poder Absoluto (económico, político, ideológico…); vale pena recordar a Lord Acton “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente»,
  1. Si busca algo en lo que “creer”, no compre el libro
  1. Me agradaría intercambiar opiniones con esa persona que además de bajarse el libro (¡incluso comprarlo en papel!) ha logrado acometer con éxito su lectura.”

 

 

 

09/19/2018 / José Quintás Alonso

Recuerdos…

Noche de luna

de galleta, llena

de nieta.

 

Palabras, ruidos

añoro el silencio.

Intensamente.

 

Olas atropellándose

repiten la sorda llamada.

Llovizna en Malva-Rosa

 

Acantilado, viento

Viento y asomando el sol

Serra Gelada

 

 

Flores en las alteas

¡Súbitamente!

 

 

Llovizna

Ábside y Tejo

Cangas de Onis

 

 

Pendiente

Polvo, calor

Un paso más

 

 

Quizás sea la

última vez

Ibón de Marboré

 

Arco iris

Luz de Roldán en Ifach

Susurros en la Roda

 

Cómo podar sonando Bruckner?

Espíritu, metal y viento.

 

09/18/2018 / José Quintás Alonso

Un día, viniendo de la Peña de Sella…

vi una cara nueva, para mi, del Puig Campana

Atrás quedó la Penya:

¡Qué próximas y que distintas!

En cuanto a desnivel el Puig anda por los 1115 – es un km vertical- y la Penya por los 795.

09/17/2018 / José Quintás Alonso

Reseña de “Diseño organizativo de la ¿sociedad?”

He copiado la reseña de la web de “Circulo Rojo”y la he pegado; el enlace está AQUÍ

El libro puedes bajártelo de  Google Books  y también de Amazon

“Reseñamos “Diseño organizativo de la ¿sociedad?”

En 1516, un clérigo y pensador inglés que terminó siendo venerado como santo por los católicos describió de un modo genial cómo era la sociedad perfecta -siempre, cómo es lógico, desde su perspectiva-. Se llamaba Tomás Moro y aquella idílica civilización, Utopía. Se trataba de una isla, creada artificialmente, en la que vivían unas gentes que defendían una serie de principios que, incluso hoy en día, pueden parecer radicales. Eran pacifistas, defendían la propiedad comunitaria los bienes, la igualdad casi total entre clases, y la libertad religiosa; y practicaban una pseudodemocracia. Tenía sus defectos, claro, como el apego por el patriarcado, imposible de esquivar, pero en general su propuesta era bastante innovadora para su época.
No fue el primero. Casi dos mil años antes, Platón propuso en La República su particular versión sobre cómo debería ser una sociedad perfecta, aunque en su caso no defendió unos principios tan libertarios y actuales.
Ha habido muchos otros que a lo largo de los siglos, y desde la filosofía o las ciencias políticas, han expresado sus propuestas para un mundo mejor… Y sus críticas hacia el riesgo que tiene dejarse seducir por estas ideas utópicas, como bien representan las obras maestras de George Orwell (1984) y Aldous Huxley (Un mundo feliz).
De alguna manera, nuestros sistemas educativos -constantemente reinventados según los políticos de turno, para grave perjuicio de nuestros vástagos-, pretenden eso, construir y diseñar mediante la escuela un futuro mundo mejor. Pero claro, algo falla, porque, aunque en términos generales el mundo ha cambiado para bien -al menos en Occidente-, aún queda mucho trabajo por hacer.
Pues bien, de eso trata este libro, Diseño organizativo de la ¿sociedad?, escrito con pluma magistral por José Quintas Alonso. No pretendo adelantar ni desvelar en exceso sus ideas y planteamientos, pero sí que hay algunos puntos que merece la pena destacar de su innovadora y curiosa propuesta.
Es acertadísima su visión sobre el asombro que sentimos los habitantes de este mundo 2.0 en el que vivimos ante el creciente descontrol, quizás aparente, de nuestras sociedades. Como acertadas son sus propuestas de crear una nueva ciencia interdisciplinar que se encargue de gestionar y coordinar el necesario diseño de una nueva sociedad y que supere, de una vez por todas, a las habituales encargadas de dirigir nuestras comunidades, las ideologías políticas y las religiones.
El punto de partida de su particular teoría es, como no podía ser de otra manera, el ser humano, el principal sujeto del cambio y el principal objetivo. Sus decisiones, siempre marcadas por su código de valores y por las circunstancias puntuales del entorno, tienen consecuencias que, si hacemos caso al efecto mariposa, afectan al conjunto de la sociedad. Por lo tanto, la clave está en conseguir sinergias y colaboraciones organizativas por parte de los individuos, aunque, claro, siempre tiene que haber un grupo de liderazgo que coordine la acción colectiva.
Por otro lado, resulta acertadísimo su diagnóstico sobre nuestra sociedad actual (occidental, obviamente). Como muchas de las sociedades del pasado, corre el riesgo de colapsar por un sinfín de factores, entre los que cabe destacar el mal hacer de los políticos, la pérdida de la soberanía nacional (por la toma del poder por parte de las empresas multinacionales y los organismos supraestatales) y las creencias irracionales. El camino, al antídoto, estaría, según el autor de este estudio, en conseguir que la Ciencia -con mayúsculas- «se involucre en la construcción de una técnica de organización de la sociedad» que posibilite un funcionamiento de esto orgánico y, si se me permite el término, holístico. Para ello, como es lógico, hay que insistir en la necesidad de que haya profesionales preparados detrás, diseñadores sociales que conozcan las técnicas y que aúnen esfuerzos para el objetivo común y que construyan los protocolos necesarios para que los políticos los lleven a cabo. En resumidas cuentas, el primer paso es formar ingenieros sociales en las universidades.
Es cierto que, en determinadas ocasiones, la densidad conceptual del libro obliga a una lectura relajada y reflexiva, y a un constante esfuerzo por aclarar ideas. Pero al final el resultado es sensacional y, sobre todo, esperanzador. Da gusto saber que hay gente pensando y luchando por un mundo mejor.
Ahora toca que las instituciones políticas y científicas le hagan caso.”

 

09/16/2018 / José Quintás Alonso

La “nueva” clase política

Hoy he leído tres artículos con los que he encontrado varias coincidencias y pienso que los tres aportan elementos importantes para comprender la situación actual…situación de muy difícil arreglo.

Recomiendo una lectura sosegada de los dos primeros, cuyas URL adjunto

OpiniónVP ‘El espejo de Carmen Montón‘. Por Javier Alfonso –

El Confidencial. . Montón y Casado, fruto de las juventudes de partido: “Ahí importa trepar, no estudiar”. Por Rafael Mendez

Lamento no haber podido encontrar la URL del artículo de Julián Quirós (Las Provincias): “Cachorros de la Política”

Algunas notas o características de los “nuevos políticos” pueden ser las siguientes:

Efectivamente constituyen una Clase, nomenklatura … o términos equivalentes

  1. Conciben la política como una profesión. Como en un casino, es muy difícil que siempre gane el mismo, de forma que suele haber una cierta alternancia (lo cual no implica que haya excepciones notorias pues, en España, existen CCAA con los mismos colores desde hace 3 ó 4 decenas de años). Cuando se produce, el cuerno de la abundancia sonrie ( miles de municipios, decenas de diputaciones, 17 Parlamentos, un Congreso, un Senado, Europa… cientos de empresas y entidades varias…); el Sr Quirós señala en su artículo que el 80% de los nuevos Diputados de Les Corts cobraban menos antes de ser Diputados. ¡Qué diferencia con la actual Ministra  Nadia María Calviño Santamaría, por ejemplo!
  2. Las exigencias de dicha profesión son, en primer lugar, adaptarse a las dinámicas internas (con sus grupos, sus familias, sus núcleos de poder informal…); en segundo lugar, ha de tenerse la suficiente flexibilidad para adaptarse a las circunstancias internas. Ambas exigencias pueden hacerse de la mano de un mentor o individualmente, siendo más frecuente lo primero.
  3. Pasados los momentos de euforia, se dan cuenta de que aquello se acaba poco a poco…y ¿entonces que harán?. Por esto es difícil que se aprueba la limitación de mandatos (salvo que se haga en condiciones tales como la siguiente: tres legislaturas por nivel; al menos hay cuatro niveles, de forma que 4x3x4= 48 años…¡toda una vida laboral!; difícil de lograr, sin duda, pero la posibilidad está ahí)… ¿Puertas giratorias?… ¿otros?…Para estos “jóvenes políticos/as”, fuera de ese mundo hace mucho frio…
  4. De la vida del partido se pasa a codearse con la élite económica, técnica, funcionarial… Poder, oportunidades, complejo de supe-infe, vanidad…espejito, espejito…

En fin, esto son unas notas…nada serio. Pero, saben?… dos cosas:

  1. Pienso que nada que ver las nuevas generaciones de políticos con las generaciones de los políticos/as de la transición.
  2. Voy a desconfiar de los partidos de los partidos que hacen gala de la “profesionalización” de la que venimos hablando; antes de gestionar la cosa pública, debería estar claro que esos políticos tienen un curriculum profesional (¡no político!!) de trabajo (horarios,  grupos humanos colaborativos, competencias, ajustarse a presupuestos, normas, discusiones y acuerdos, estrategias para no destruirse…y tantas “cosas” más)

En uno de los artículos, ahora no recuerdo cuál, se hacen unas reflexiones sobre la Universidad que, descartando generalizaciones, han de tomarse muy en serio pues…algo (quizás un poco más que “algo”!) de eso hay…

 

09/11/2018 / José Quintás Alonso

Gota fría en Capileira

Mira por dónde las lluvias se convirtieron en gota fría; de forma que el Mulhacen estaba más lejos todavía. Inaccesible

Una ruta opcional es Capileira a Hoya del Portillo; por la pista son 13 km y por el monte 7 km…en fin 26 o 14… el desnivel viene a ser unos 700 (+ y -); la ruta discurre por media montaña, entre pinos, en torno a los 2000 metros.

Una tormenta que te proporciona viento, agua y granizo ya es interesante. Si además entre los relámpagos y los truenos pasan 6 segundos…la tienes muy encima y piensas que así debía sonar el martillo de Thor al golpear sobre el yunque… o así suena Bruckner

En fin, dejo un par de ID (28430329 y 28481577) y algunas fotografías de esa Capileira que, a ser posible, he de volver a visitar (Ya me lo decía Mar: esos pueblecitos blancos…!)

 

 

09/10/2018 / José Quintás Alonso

El rayo y el pino

Los días 8 y 9 de septiembre fueron de gota fría.

En estas fotografías se muestra el recorrido de un rayo sobre un pino.

Está en la zona de Santa Elena, cerca del Centro de Interpretación de Despeñaperros.

 

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