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04/16/2014 / José Quintás Alonso

Dos Boberias.

En general, todo lo que conozco tiene límites (comenzando por nuestra vida, siguiendo por el crédito y acabando por el agua en estado líquido). Las organizaciones no son una excepción (el imperio persa se constituyó y desapareció), tienen límites y por eso en las que diseñemos, debemos de explicitarlos.

En Diseño Social (Episteme, 2011, ISBN:978-84-8329-044-6) y refiriéndome a procedimientos previos de creación / modificación de organizaciones de tipo social, escribía acerca de los límites:

Todo sistema conocido tiene su funcionamiento dentro de unos límites; sobrepasados estos, el sistema “enferma” y evoluciona hasta encontrar un nuevo equilibrio o bien se destruye. Deben de anotarse los límites en los que nos vamos a mover (por supuesto esos límites han de pode expresarse numéricamente). (pág 70)

Sin embargo, está de moda pensar que existen entes que no tienen límites; por ejemplo, el progreso, por ejemplo la Ciencia; también es muy popular el afirmar que, si te lo propones, todo es posible, que puedes conseguir lo que te propongas. Así enunciadas, dos boberías ampliamente difundidas.

Fijémonos en la Ciencia y la consiguiente afirmación “ La Ciencia no tiene límites”. Esta afirmación, ¿Es verdadera o falsa?.

Hagamos dos precisiones:

  1. Por respeto a la Ciencia, concretamente a las Ciencias Naturales y la ingeniería, toda hipótesis ha de ser validada por la correspondiente experiencia. Hasta que eso ocurra, se atiende a la metodología y se espera conseguir alguna de sus predicciones…y se mira de soslayo.
  2. La descripción de la Ciencia está sujeta a una localización espacio- temporal; las ecuaciones que describen el campo electromagnético fueron propuestas en una fecha y lugar determinados.

Con respecto al pasado y al presente, es obvio que la Ciencia tiene límites y ha tenido límites. Así, en el siglo X y en Francia no se tenía idea que los fenómenos eléctricos y magnéticos pudieran describirse por un conjunto de ecuaciones. Es decir, estaban limitados. Tampoco hoy sabemos cómo se produce el pensamiento y/o como podríamos dotar de esa capacidad a una maquina. Es decir, estamos limitados. Esos límites son las fronteras de la Ciencia en cada momento-lugar y los investigadores se enfrentan a ellos para intentar superarlos.

Ahora bien, por lo que acabamos de decir, por nuestra experiencia inmediata, conocemos que la Ciencia avanza espectacularmente y de forma continua. De forma que podemos pensar que, dado que se han superado uno a uno los límites pretéritos, siempre ocurrirá de esa forma con lo que llegará un momento que no queda algo por conocer o, aunque hubiera incógnitas, siempre serían resueltas en un tiempo futuro y se enfrentarían a las siguientes. Esto es una nueva versión de la paradoja de Zenón: Aquiles y la Tortuga. Por supuesto estas conjeturas no pueden ser experimentadas o probadas, dado que no tenemos un medio de llegar a esa “zona” dónde el tiempo fuera ya infinito y ver que pasa allí con la Ciencia. Por otra parte y si hacemos caso a la propia Ciencia, el Universo parece ser que tendrá un fin anterior a la llegada a la “zona de tiempo infinito”…entonces, ¿podremos seguir sosteniendo que la Ciencia no tiene límites?. Además, ella creo que tampoco puede cambiar el pasado.

Observemos ahora la segunda afirmación: “si te lo propones, todo es posible, ¡puedes conseguir lo que te propongas!!”.

Supongamos que en el planeta Tierra existan 300 Estados cuyo Presidente/a se elige cada cuatro años. Supongamos que somos 7.000 millones de personas. Supongamos un periodo de elegibilidad de los candidatos de 60 años. Supongamos que el 1% de esos 7.000 millones de seres humanos quiere ser presidente/a, de forma que se prepara, lucha por ello y se repite cada día : “Todo es posible, puedo conseguirlo. Me lo he propuesto: seré Presidente/a!“. Spungamos que además, puede presentarse a Todas las elecciones para presidir cualquiera de los 300 Estados.

En 60 años habrá 15 elecciones. Suponiendo que cada vez se cambie de presidente, hay un máximo de 4.500 presidentes/as (300 * 15). El 1% de 7.000 millones son 70.000.000 de personas. Como solamente habrá 4.500 en los próximos 60 años, 69.995.500 personas, a pesar de proponérselo y luchar por ello denodadamente, no serán Presidentas, luego “si te lo propones, todo es posible; puedes conseguir lo que te propongas” es más FALSO que un billete de 13,59 euros. Aproximadamente un 0,0065% conseguiría su objetivo y el 99,9945% no lo conseguiría; si tiene que hacer una apuesta…¡usted mismo!. Cosa bien diferente sería decir que puedes intentarlo, trabajar, prepararse, contactar….para lograrlo; es menos gratificante, pero pienso que más ajustada a la realidad, no crea falsas expectativas y…¿nos hace ser un pelín más humildes?.

 

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